Difundir conversaciones privadas es delito

Si piensas que tu pareja te engaña y quieres espiar sus conversaciones privadas de facebook, whatsapp, etc, ten mucho cuidado porque puedes acabar en prisión.

Te voy a mostrar un ejemplo real:

Una mujer sospechaba que su novio le era infiel, pero no tenía pruebas y quiso averiguarlo.

¿Cómo? Fácil, espiando su facebook.

Entró su su perfil en la red social y descubrió lo que se temía. Tenía una amante secreta y leyó todas sus conversaciones erótico/sexuales.

Pero como quería tener la “prueba del delito” hizo un pantallazo de la conversación y la compartío por whatsapp en un grupo que tenía con dos amigas.

También se lo envió a otro contacto por Facebook.

¿Qué paso en el juzgado?

Fue condenada por el Juzgado Penal a una pena de prisión de 2 años por leer sus conversaciones privadas y por hacer una captura de pantalla y compartirla con terceras personas.

La Audiencia Provincial confirmó la sentencia por un delito de descubrimiento y revelación de secretos.

La mujer recurrió y diciendo que se vulneró su presunción de inocencia ya que, según ella, su entonces pareja consiguió de forma ilegal el pantallazo de la conversación que ella misma hizo, pues accedió a su móvil para comprobar que ella le había espiado. 

También alegó que su ex no tenía pruebas contra ella y pidió una atenuante de enajenación que no se tuvo en cuenta por el juez.

¿Qué dijo el novio?

También recurrió la sentencia, y solicitó a la Audiencia que subiera la pena a 4 años de cárcel al considerar la agravante de parentesco (llevaban 5 años de pareja).

También pidió una pena de alejamiento y prohibirla comunicarse con él, además de una indemnización de 12.000 € por daños.

Al final, ¿qué dijo la Audiencia?

  1. No se vulneró la presunción de inocencia de la mujer, ya que se acreditó la conversación “íntima y muy personal”, que hizo una captura de pantalla y la difundió. Además en instrucción la declaración de la condenada, de sus testigos y de su prueba documental, quedan acreditados los hechos.
  2. El juzgado si apreció “dolo”, ya que apoderarse de las conversaciones de su novio implica reflexión.
  3. No apreció la atenuante de enajenación mental.
  4. Al Audiencia no subió la pena a los 4 años como pedía el novio ya que en el momento de los hechos “iban y venían”, no convivían juntos y, por tanto no había estabilidad.

Al final, la mujer fue condenada a pena de prisión de 2 años y le prohibieron acercase a su ex novio a menos de 100 metros los próximos 3 años.

×