Divorcio express: cuánto cuesta, qué es y requisitos

3.9/5 - (28 votos)

El divorcio express es la forma habitual de referirse al divorcio de mutuo acuerdo, es decir, aquel en el que ambos cónyuges quieren poner fin al matrimonio y consiguen alcanzar un acuerdo sobre las consecuencias de la ruptura. Puede ser considerablemente más sencillo, rápido y económico que un divorcio contencioso, pero eso no significa que deba tramitarse sin analizar detenidamente el convenio regulador que va a vincular a ambos durante los años siguientes.

Cuando existe acuerdo, los cónyuges pueden compartir abogado y procurador en la tramitación judicial, lo que normalmente reduce de manera importante el coste. Dependiendo de las circunstancias familiares, también puede existir la posibilidad de formalizar el divorcio ante notario.

La cuestión fundamental no es únicamente conseguir una sentencia o escritura de divorcio cuanto antes. Lo verdaderamente importante es que las condiciones acordadas sean claras, equilibradas y eviten conflictos futuros, especialmente cuando existen hijos, una vivienda familiar, pensiones o bienes comunes.

Qué es un divorcio express

La expresión “divorcio express” no identifica un procedimiento distinto creado con ese nombre por la ley. Es una denominación popular que se utiliza normalmente para referirse al divorcio de mutuo acuerdo.

Desde la reforma del Código Civil de 2005 ya no es necesario obtener primero una separación judicial ni alegar una causa concreta para divorciarse.

En términos sencillos, para divorciarse no es necesario demostrar infidelidades, abandono del hogar, incumplimientos matrimoniales ni ninguna otra causa.

Si ambos cónyuges quieren divorciarse y consiguen ponerse de acuerdo sobre las consecuencias de la ruptura, pueden presentar conjuntamente el divorcio o hacerlo uno de ellos con el consentimiento del otro.

La existencia de acuerdo resulta especialmente importante porque permite que sean los propios cónyuges quienes establezcan las reglas que van a regir después de la ruptura, dentro de los límites legales.

Estas reglas se recogen normalmente en el convenio regulador.

Requisitos para un divorcio express

Aunque cada matrimonio tiene circunstancias diferentes, existen determinados requisitos básicos.

Haber transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio

Como regla general, deben haber pasado al menos tres meses desde la celebración del matrimonio para solicitar el divorcio.

Existe una excepción cuando concurran determinadas circunstancias de riesgo para la vida, integridad física, libertad, integridad moral o libertad e indemnidad sexual del cónyuge que solicita el divorcio o de los hijos.

En esas situaciones excepcionales no es necesario esperar tres meses.

Que exista voluntad de divorciarse

En un divorcio de mutuo acuerdo ambos cónyuges deben querer poner fin al matrimonio.

Esto no debe confundirse con estar de acuerdo absolutamente en todo desde el primer momento.

Es frecuente que una pareja tenga claro que quiere divorciarse pero todavía tenga diferencias sobre cuestiones como:

  • la custodia de los hijos;
  • la pensión de alimentos;
  • la vivienda familiar;
  • las vacaciones;
  • los gastos extraordinarios;
  • una posible pensión compensatoria;
  • o el reparto de determinados bienes.

La función del abogado en esta fase es especialmente importante. Un buen divorcio de mutuo acuerdo muchas veces no empieza con un acuerdo completo, sino con unas posiciones razonablemente próximas que terminan convirtiéndose en un convenio aceptable para ambos.

Cuando finalmente existe acuerdo sobre las cuestiones que necesariamente deben quedar reguladas, puede formalizarse el divorcio de mutuo acuerdo.

Preparar un convenio regulador adecuado

El convenio regulador es probablemente el documento más importante de todo el procedimiento.

No debe contemplarse como un simple formulario necesario para divorciarse.

Las cláusulas que se firmen pueden regular durante muchos años cuestiones económicamente importantes y aspectos esenciales de la vida de los hijos.

Por este motivo es recomendable que el convenio esté redactado específicamente para las circunstancias de ese matrimonio.

¿Puede haber divorcio express si existen hijos?

Sí.

Tener hijos menores no impide tramitar un divorcio de mutuo acuerdo.

Esta cuestión genera bastante confusión porque algunas personas identifican incorrectamente “divorcio express” con “divorcio sin hijos”.

No son lo mismo.

Una pareja con hijos menores puede divorciarse judicialmente de mutuo acuerdo siempre que consiga establecer unas medidas adecuadas respecto de ellos.

Normalmente deberán regularse cuestiones como la patria potestad, guarda y custodia, régimen de estancias, vacaciones, pensión de alimentos, gastos extraordinarios y uso de la vivienda familiar.

Puede consultarse información específica sobre el divorcio con hijos.

Cuando existen menores, el acuerdo alcanzado por los progenitores no queda exclusivamente en sus manos. La protección del interés de los hijos tiene una importancia fundamental y existe control sobre las medidas pactadas.

Por eso un convenio aparentemente sencillo puede ser inadecuado si no contempla situaciones que previsiblemente van a aparecer en el futuro.

Divorcio express y custodia de los hijos

Uno de los asuntos que exige mayor atención es la custodia.

Los progenitores pueden acordar, dependiendo de las circunstancias, un sistema de custodia compartida o establecer que los menores residan habitualmente con uno de ellos, fijando las relaciones y estancias con el otro.

No existe un modelo que sea automáticamente el mejor para todas las familias.

Debe estudiarse, entre otras cuestiones:

  • la edad de los menores;
  • los horarios laborales;
  • los colegios;
  • la proximidad entre los domicilios;
  • la disponibilidad de cada progenitor;
  • la organización familiar que existía antes de la ruptura;
  • las necesidades concretas de los hijos;
  • y la capacidad real de los progenitores para ejecutar el sistema acordado.

Una custodia compartida que funciona perfectamente en una familia puede resultar poco práctica en otra.

Lo mismo sucede con una guarda y custodia atribuida principalmente a uno de los progenitores.

Por eso es preferible diseñar el convenio alrededor de la realidad de la familia y no intentar adaptar la familia a un convenio estándar.

La pensión de alimentos en un divorcio de mutuo acuerdo

Cuando existen hijos, habrá que analizar también cómo se atenderán sus necesidades económicas.

La pensión de alimentos no se determina simplemente mediante una cantidad idéntica para todas las familias.

Deben valorarse las necesidades de los hijos y la capacidad económica de los progenitores, además del sistema de custodia establecido y de las restantes circunstancias relevantes.

El convenio debería dejar suficientemente claro:

  • quién abona la pensión;
  • qué cantidad se paga;
  • cuándo debe ingresarse;
  • cómo se actualiza;
  • qué gastos quedan incluidos;
  • cómo se pagan los gastos extraordinarios;
  • y cómo deben autorizarse determinados desembolsos.

Una cláusula imprecisa puede generar problemas durante años.

Por ejemplo, indicar simplemente que “los gastos extraordinarios serán abonados al 50 %” puede ser insuficiente si no se establece qué se considera gasto extraordinario, qué ocurre con los gastos urgentes y cuáles necesitan consentimiento previo.

Qué ocurre con la vivienda familiar

La vivienda suele ser uno de los puntos más delicados.

El convenio debe analizar, cuando proceda, quién continuará utilizando el domicilio familiar y durante cuánto tiempo.

Hay que diferenciar además entre la propiedad de la vivienda y su derecho de uso.

Que una vivienda pertenezca a ambos cónyuges al 50 % no significa necesariamente que después del divorcio ambos puedan utilizarla simultáneamente.

De igual manera, atribuir temporalmente el uso de una vivienda a uno de los cónyuges no significa necesariamente transmitirle su propiedad.

También deben analizarse la hipoteca, gastos ordinarios, comunidad de propietarios, tributos, suministros y cualquier otra obligación relacionada con el inmueble.

Cuanto mayor sea la importancia económica de la vivienda, mayor cuidado requiere la redacción de esta parte del convenio.

La pensión compensatoria

El divorcio no genera automáticamente el derecho a recibir una pensión compensatoria.

Puede existir cuando la separación o el divorcio produce a uno de los cónyuges un desequilibrio económico en relación con la posición del otro que implique un empeoramiento respecto de su situación durante el matrimonio.

Para determinar su existencia, cuantía y duración deben analizarse múltiples circunstancias.

No es suficiente con comprobar cuál de los dos gana más.

La duración del matrimonio, edad, cualificación profesional, dedicación pasada y futura a la familia, posibilidades de acceso al mercado laboral, patrimonio y restantes circunstancias pueden tener relevancia.

Si existe la posibilidad de establecer una pensión compensatoria, conviene estudiarla antes de firmar el convenio, y no una vez terminado el divorcio.

Qué es el convenio regulador

El convenio regulador contiene los acuerdos que van a disciplinar las consecuencias de la ruptura.

Su contenido dependerá de cada familia.

Puede contemplar, entre otras cuestiones:

  • cuidado de los hijos;
  • ejercicio de la patria potestad;
  • guarda y custodia;
  • régimen de comunicación y estancias;
  • vacaciones;
  • pensión de alimentos;
  • gastos extraordinarios;
  • destino de los animales de compañía, cuando proceda;
  • atribución del uso de la vivienda y ajuar familiar;
  • contribución a las cargas del matrimonio;
  • liquidación del régimen económico matrimonial cuando se decida realizarla;
  • y pensión compensatoria cuando corresponda.

El objetivo debería ser doble.

Primero, resolver correctamente las consecuencias actuales del divorcio.

Segundo, anticiparse en la medida de lo posible a los problemas previsibles.

Un convenio de cinco páginas puede ser mucho mejor que uno de veinte si regula correctamente las necesidades de esa familia. Y también puede suceder exactamente lo contrario.

Lo importante no es su extensión, sino su precisión.

¿Es obligatorio repartir los bienes al divorciarse?

No necesariamente.

El divorcio y la liquidación del régimen económico matrimonial son cuestiones relacionadas, pero no siempre tienen que resolverse simultáneamente.

Una pareja puede divorciarse y dejar para otro momento determinadas operaciones de liquidación patrimonial.

Sin embargo, en muchos casos puede resultar conveniente resolver ambas cuestiones conjuntamente si existe acuerdo.

Antes de hacerlo es importante analizar adecuadamente los bienes y las deudas.

Por ejemplo:

  • viviendas;
  • hipotecas;
  • cuentas bancarias;
  • vehículos;
  • préstamos;
  • inversiones;
  • participaciones empresariales;
  • mobiliario de especial valor;
  • deudas comunes;
  • créditos entre cónyuges;
  • y aportaciones privativas realizadas durante el matrimonio.

Un reparto precipitado puede tener consecuencias económicas considerablemente mayores que el propio coste del divorcio.

Divorcio judicial de mutuo acuerdo

Cuando el divorcio debe tramitarse judicialmente, se presenta la correspondiente solicitud o demanda de mutuo acuerdo acompañada del convenio regulador y de la documentación necesaria.

La intervención de abogado y procurador es preceptiva en el procedimiento judicial.

Una de las principales ventajas económicas del mutuo acuerdo es que ambos cónyuges pueden actuar con un mismo abogado y un mismo procurador, siempre que realmente exista acuerdo.

Esto reduce considerablemente los costes respecto de un procedimiento en el que cada cónyuge necesita su propia defensa.

El órgano judicial comprobará la documentación y tramitará el procedimiento conforme a las circunstancias del caso.

Cuando existen hijos menores, las medidas relativas a ellos reciben un control específico y debe preservarse en todo momento su interés.

Si el convenio puede ser aprobado y se cumplen los requisitos legales, se acordará el divorcio y las medidas pactadas pasarán a tener eficacia jurídica.

Divorcio ante notario

Desde 2015 determinados divorcios de mutuo acuerdo pueden formalizarse ante notario.

Es una opción especialmente interesante en los casos sencillos porque evita la tramitación ordinaria ante el juzgado.

Sin embargo, no todos los matrimonios pueden divorciarse ante notario.

La legislación excluye esta posibilidad, entre otros supuestos, cuando existen hijos menores no emancipados o determinados hijos mayores respecto de los que se hayan establecido judicialmente medidas de apoyo atribuidas a sus progenitores.

Cuando resulta legalmente posible utilizar esta vía, los cónyuges formalizan su voluntad de divorciarse mediante escritura pública y deben estar asistidos por abogado.

El convenio regulador se incorpora a la escritura.

El notario competente no puede elegirse sin ninguna limitación territorial. La legislación establece reglas específicas vinculadas al último domicilio común o al domicilio o residencia habitual de cualquiera de los solicitantes.

¿Qué es mejor: divorciarse ante notario o ante el juzgado?

No existe una respuesta universal.

Cuando la vía notarial es posible y el convenio ya está completamente acordado, puede ser una opción especialmente rápida.

La vía judicial, por su parte, es imprescindible en determinados supuestos y es la utilizada cuando existen hijos menores.

La elección no debería hacerse únicamente pensando en ahorrar unos días.

Hay que comprobar primero:

  • si jurídicamente puede utilizarse el notario;
  • qué medidas deben regularse;
  • si existen hijos;
  • si existen bienes que liquidar;
  • la complejidad del convenio;
  • y las circunstancias particulares de los cónyuges.

El abogado puede determinar desde el principio cuál es la vía adecuada.

Documentos necesarios para un divorcio express

La documentación exacta puede variar según las circunstancias, pero habitualmente será necesario disponer de documentación acreditativa del matrimonio y, cuando existan, de los hijos.

Entre la documentación que puede ser necesaria se encuentra:

  • certificado de matrimonio;
  • certificados de nacimiento de los hijos;
  • documentación identificativa de los cónyuges;
  • documentación relativa al domicilio cuando sea necesaria para determinar la competencia;
  • convenio regulador;
  • y documentos económicos o patrimoniales cuando las medidas pactadas lo requieran.

Si van a liquidarse bienes, será necesario estudiar además la documentación de esos bienes.

Por ejemplo, escrituras, notas registrales, recibos hipotecarios, certificados bancarios, documentación de vehículos o cualquier otro documento necesario para conocer correctamente la situación patrimonial.

No todos los divorcios necesitan exactamente los mismos documentos.

Por eso es preferible solicitar inicialmente únicamente la documentación necesaria para cada caso y evitar convertir un procedimiento sencillo en un trámite innecesariamente complicado.

Cómo se tramita un divorcio express paso a paso

Primer paso: conocer la situación familiar

Antes de redactar ningún convenio es necesario conocer qué quiere cada cónyuge y cuáles son las circunstancias de la familia.

Si no existen hijos ni bienes comunes, el procedimiento será normalmente mucho más sencillo.

Cuando existen hijos, viviendas, hipotecas, pensiones o patrimonio común, habrá que estudiar cada una de esas cuestiones.

Segundo paso: alcanzar los acuerdos

La pareja debe concretar las consecuencias de la ruptura.

En ocasiones el acuerdo ya existe antes de acudir al abogado.

En otros casos solamente existe acuerdo sobre divorciarse y es necesario negociar los demás puntos.

No es extraño.

Precisamente uno de los objetivos de la intervención profesional es ayudar a transformar una voluntad general de divorciarse amistosamente en unas cláusulas concretas que puedan cumplirse.

Tercer paso: redactar el convenio regulador

Una vez definidos los acuerdos, se redacta el convenio.

Este documento debe reflejar con precisión lo pactado.

Conviene leerlo despacio antes de firmarlo.

Una frase aparentemente inocente puede tener consecuencias importantes.

No debería firmarse una cláusula cuyo funcionamiento práctico no se comprenda.

Cuarto paso: preparar la documentación

Se obtienen los certificados y restantes documentos necesarios.

Si existen bienes que van a ser liquidados, se comprueba además la documentación patrimonial.

Quinto paso: presentar el procedimiento o acudir al notario

Si corresponde la vía judicial, abogado y procurador presentan la documentación ante el órgano competente.

Si legalmente puede hacerse ante notario, se prepara la escritura y se coordina su otorgamiento.

Sexto paso: aprobación y divorcio

Cumplidos los trámites correspondientes, se produce jurídicamente la disolución del matrimonio.

A partir de ese momento los excónyuges dejan de estar casados y pueden contraer un nuevo matrimonio si lo desean.

Cuánto tarda un divorcio express

No existe un plazo idéntico para todos los divorcios.

El tiempo depende principalmente de la vía utilizada y de las circunstancias del procedimiento.

Un divorcio notarial que cumpla todos los requisitos puede formalizarse con mucha rapidez si el convenio está preparado, existe disponibilidad de notaría y toda la documentación es correcta.

En cambio, un divorcio judicial depende también del funcionamiento y carga de trabajo del órgano que corresponda.

Por ello es preferible desconfiar de quien garantice que cualquier divorcio judicial quedará terminado necesariamente en un número exacto de días.

Lo que sí puede hacerse es evitar retrasos imputables a los propios cónyuges.

Tener claros los acuerdos, presentar correctamente la documentación y redactar un convenio completo evita incidencias y requerimientos innecesarios.

Cuánto cuesta un divorcio express

El coste depende de la complejidad del asunto.

Un divorcio sin hijos, sin vivienda familiar controvertida y sin bienes que liquidar requiere normalmente mucho menos trabajo que otro en el que existe un convenio complejo con hijos, custodia, pensiones y reparto patrimonial.

También influye la vía escogida.

En un divorcio judicial habrá que tener en cuenta la intervención profesional de abogado y procurador.

Cuando ambos cónyuges tramitan conjuntamente el mutuo acuerdo pueden compartir ambos profesionales, lo que reduce significativamente el coste.

En un divorcio notarial no interviene procurador, aunque sí es necesaria la asistencia de abogado y deben contemplarse los gastos notariales correspondientes.

Antes de iniciar el procedimiento es recomendable conocer por escrito:

  • los honorarios del abogado;
  • los honorarios del procurador, cuando sea necesario;
  • los gastos notariales, si se utiliza esta vía;
  • si el presupuesto incluye la elaboración del convenio;
  • y si una eventual liquidación de bienes está incluida o constituye un trabajo adicional.

Comparar únicamente el precio inicial puede ser engañoso.

En un divorcio, el verdadero coste económico puede encontrarse en las consecuencias de un convenio mal redactado y no en los honorarios profesionales.

¿Pueden utilizar los dos cónyuges el mismo abogado?

Sí, cuando existe un verdadero divorcio de mutuo acuerdo.

Es una de las principales ventajas de este procedimiento.

El mismo abogado puede preparar el convenio y tramitar el divorcio conjunto.

En la vía judicial también puede utilizarse un único procurador.

Esto permite reducir costes y simplificar la gestión.

Sin embargo, compartir abogado tiene sentido solamente cuando ambas partes mantienen una voluntad real de alcanzar un acuerdo.

Si aparece un conflicto de intereses serio entre los cónyuges, puede ser necesario que cada uno disponga de asesoramiento independiente.

¿Y si uno de los cónyuges deja de estar de acuerdo?

Un divorcio empieza siendo amistoso porque existe consentimiento.

Pero ese consentimiento puede desaparecer antes de que termine el procedimiento.

Si uno de los cónyuges deja de aceptar el convenio o ya no desea continuar por la vía acordada, no puede obligársele a mantener indefinidamente un divorcio de mutuo acuerdo en los términos inicialmente previstos.

En ese caso habrá que valorar si todavía es posible renegociar las diferencias.

Si no existe posibilidad de acuerdo, cualquiera de los cónyuges puede plantearse acudir al divorcio contencioso.

Lo aconsejable es intentar detectar los puntos de conflicto antes de presentar el procedimiento.

Una negociación seria de unos días puede evitar meses de litigio.

Divorcio cuando uno de los cónyuges vive fuera de España

Que uno de los cónyuges viva fuera de España no significa automáticamente que resulte imposible tramitar el divorcio aquí.

Los divorcios con elementos internacionales requieren analizar cuestiones como residencia habitual, nacionalidad, competencia de los tribunales y forma en que deberá intervenir la persona que se encuentra en el extranjero.

No conviene asumir que bastará simplemente con enviar un poder.

Cada caso debe estudiarse antes de iniciar el procedimiento porque una incorrecta elección de la jurisdicción o una documentación extranjera incompleta puede provocar retrasos considerables.

Cuando el matrimonio o la sentencia de divorcio afecta a varios países, también puede ser necesario estudiar posteriormente su reconocimiento o inscripción.

Diferencia entre divorcio y separación

Separarse y divorciarse no son jurídicamente lo mismo.

El divorcio disuelve el vínculo matrimonial.

Una vez producido el divorcio, los excónyuges pueden volver a casarse.

La separación, en cambio, no disuelve el matrimonio.

Los cónyuges dejan de desarrollar la convivencia matrimonial en los términos establecidos legalmente, pero continúan casados.

Actualmente muchas parejas que han decidido terminar definitivamente su relación optan directamente por el divorcio.

¿Hace falta justificar por qué queremos divorciarnos?

No.

No es necesario explicar ante el juez que ha existido infidelidad, falta de convivencia, discusiones o cualquier otra causa matrimonial.

Transcurrido el plazo legal correspondiente, la voluntad de poner fin al matrimonio permite solicitar el divorcio.

Esto es aplicable incluso cuando solamente uno de los dos quiere divorciarse.

La diferencia es que, si no existe acuerdo sobre las consecuencias de la ruptura, probablemente habrá que acudir a un procedimiento contencioso para que se resuelvan las cuestiones discutidas.

¿Puede tramitarse un divorcio completamente por internet?

Gran parte del trabajo previo puede realizarse a distancia.

La documentación puede intercambiarse electrónicamente, las reuniones con el abogado pueden realizarse por teléfono o videoconferencia y el convenio puede negociarse sin necesidad de acudir repetidamente al despacho.

Sin embargo, no debe confundirse una gestión online del divorcio con la inexistencia de trámites formales.

Dependiendo de la vía utilizada y de las circunstancias concretas, será necesario cumplir las actuaciones que legalmente correspondan ante el juzgado, notario u organismo competente.

Por ello es más preciso hablar de un divorcio gestionado en gran medida a distancia que afirmar que todos los divorcios pueden completarse íntegramente con unos clics.

Errores que conviene evitar en un divorcio de mutuo acuerdo

El hecho de llevarse bien no significa que deba firmarse cualquier documento.

Precisamente cuando existe buena relación es el mejor momento para dejar unas reglas claras.

Uno de los errores más habituales consiste en redactar cláusulas excesivamente genéricas pensando que nunca habrá problemas.

Por ejemplo:

“Los progenitores decidirán libremente las vacaciones”.

Mientras existe buena relación puede funcionar.

Si dos años después surge una discrepancia, esa cláusula puede resultar prácticamente inútil.

Lo mismo sucede con frases como:

“Los gastos de los niños se pagarán entre ambos”.

¿Qué gastos? ¿En qué porcentaje? ¿Quién decide si son necesarios? ¿Qué ocurre con ortodoncia, gafas, actividades extraescolares, viajes escolares o clases particulares?

Un buen convenio no parte de la idea de que los progenitores van a enfrentarse. Parte de la idea mucho más realista de que las circunstancias pueden cambiar.

¿Qué ocurre si cambian las circunstancias después del divorcio?

Las medidas establecidas en el divorcio no significan necesariamente que toda la vida familiar quede congelada para siempre.

Pueden aparecer cambios relevantes:

  • pérdida o cambio de empleo;
  • aumento o disminución sustancial de ingresos;
  • nuevas necesidades de los hijos;
  • cambio de residencia;
  • modificaciones importantes en los horarios laborales;
  • o circunstancias familiares que hagan inviable el sistema anterior.

Dependiendo de la entidad del cambio y de la medida afectada, puede ser necesario solicitar judicialmente una modificación.

Por eso una buena planificación inicial es importante, pero no impide adaptar jurídicamente las medidas cuando posteriormente concurran circunstancias que lo justifiquen.

¿Es mejor un divorcio de mutuo acuerdo que uno contencioso?

Cuando existe una posibilidad razonable de acuerdo, normalmente merece la pena explorarla.

El divorcio de mutuo acuerdo presenta ventajas evidentes.

Suele ser más rápido, permite controlar mejor el resultado y normalmente reduce significativamente los costes.

Pero existe una ventaja todavía más importante cuando hay hijos.

Un acuerdo razonable evita que la organización de la familia tenga que ser impuesta por un tercero después de un procedimiento judicial en el que ambos progenitores han defendido posiciones enfrentadas.

Esto no significa que deba aceptarse cualquier acuerdo para evitar un juicio.

Un mal convenio puede ser tan problemático como un procedimiento contencioso.

La finalidad debe ser alcanzar un buen acuerdo, no un acuerdo a cualquier precio.

Cuándo merece la pena consultar con un abogado antes de negociar

Muchas parejas acuden al abogado cuando ya han negociado durante semanas y se encuentran bloqueadas.

En ocasiones es preferible hacerlo antes.

Conocer qué cuestiones deben resolverse y cuáles son las alternativas jurídicas permite negociar con mucha más seguridad.

El asesoramiento resulta especialmente recomendable cuando existen:

  • hijos menores;
  • diferencias importantes de ingresos;
  • vivienda común;
  • hipoteca;
  • empresas o participaciones;
  • patrimonio relevante;
  • bienes privativos y gananciales mezclados;
  • pensión compensatoria;
  • residencia de uno de los cónyuges en otro país;
  • o dudas sobre la custodia.

El abogado no interviene solamente cuando existe un juicio.

En un divorcio de mutuo acuerdo su trabajo más importante puede consistir precisamente en evitarlo.

Un divorcio amistoso debe estar bien preparado

El divorcio express ha simplificado enormemente la posibilidad de poner fin a un matrimonio cuando existe acuerdo entre los cónyuges.

Pero “rápido” no debe significar “precipitado”.

La sentencia o escritura de divorcio pone fin al matrimonio, mientras que el convenio regulador puede seguir produciendo efectos durante muchos años.

Cuando existen hijos, sus consecuencias pueden extenderse durante gran parte de su infancia y juventud.

Cuando existen bienes, una cláusula económica puede afectar a cantidades importantes.

Por eso la mejor forma de tramitar un divorcio de mutuo acuerdo consiste en simplificar todo aquello que realmente sea sencillo y estudiar con detenimiento aquello que pueda generar problemas en el futuro.

JR Abogados interviene en procedimientos de familia y divorcios de mutuo acuerdo y contenciosos, analizando cada caso antes de preparar el convenio y la documentación necesaria para su tramitación.

José Ramón Felipe Condés
Abogado
Colegiado 4.108 del ICAAH

Resumen
Service Type
Divorcio express: precio, requisitos y cómo tramitarlo
Area
Madrid
Descripción
Guía completa sobre el divorcio express en España: requisitos, precio, duración, convenio regulador, divorcio con hijos, vía judicial y divorcio ante notario.
Call Now Button